Un equipo de científicos llevó a cabo un experimento peculiar, enterrando una gran cantidad de ropa interior. Se sabe que enterraron 2.000 calzoncillos, pero no se revelan los detalles de por qué se hizo esto. Estos calzoncillos se convirtieron en testigos de lo que ocurre bajo la superficie.

Fueron colocados en diferentes tipos de terrenos, como jardines y campos. Para obtener más información sobre este experimento y sus resultados, se puede consultar la fuente original. Allí se pueden encontrar más detalles sobre lo que los científicos descubrieron gracias a este estudio inusual.