Un evento significativo en la historia de la ciencia ocurrió en 1883, cuando una erupción volcánica tuvo un impacto global. Esto permitió a los científicos entender mejor la conexión entre los fenómenos atmosféricos y su alcance. La erupción del volcán Krakatoa fue un punto de inflexión en la comprensión de estos fenómenos.

Ahora, con el avance de la tecnología, se espera que una nueva generación de satélites mejore la capacidad de predecir eventos extremos. Más información sobre este tema está disponible en la publicación DW Ciencia, que ofrece una visión más detallada sobre cómo la ciencia ha avanzado en la comprensión de los fenómenos atmosféricos y su impacto global.