En el continente americano, se han encontrado pruebas de la presencia de una enfermedad que se cree fue introducida por europeos. Se han analizado dos momias que tienen alrededor de 500 años de antigüedad. Estos hallazgos sugieren que el virus ya se había adaptado a la población humana en ese momento, aunque se desconocen más detalles sobre este tema, que pueden ser consultados en la fuente original.