Una teoría controvertida sugiere que el planeta podría funcionar como un ser vivo. Esta idea se basa en la concepción de que la vida no solo existe en el mundo, sino que también lo transforma. La hipótesis en cuestión se originó a partir de una idea de James Lovelock, quien la propuso hace medio siglo.

Más información sobre esta polémica teoría está disponible, aunque los detalles proporcionados son limitados.