Algunas antiguas farmacias tenían un método peculiar para señalarizar su disponibilidad. Se colocaban faroles en las fachadas para indicar que estaban abiertas y de guardia. Este sistema se utilizó antes de que se generalizaran las cruces luminosas que actualmente son más comunes.

Puedes encontrar más información sobre este tema en la publicación original, que explica con más detalle el porqué de este método y cómo se utilizaba en el pasado.